Janis Joplin, la perla y la tristeza

Por José Ignacio Contreras.

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Janis_Joplin_performing_montage_1969

“Cuando estés decaído y te sientas triste/ bueno, no te ahogarás, porque yo también estaré allí”  Janis Joplin, extracto de su tema “Call on me”

Este es un fragmento de aquel enorme tema de tintes blueseros, lanzado en el álbum Big Brother & The Holding Company con su banda homónima en el verano del amor de 1967 tras su poderosa actuación en el mítico Festival de Monterey de aquel verano (aunque llevase dicho álbum grabado desde diciembre del año anterior). En esta balada en la que Janis presume de su grandioso registro y su desgarrada voz tan blues que recordaba a la poderosa garganta de las tradicionales cantantes de blues afroamericanas que tanto habían abundado en los años 20, siendo tal el sello que le hizo tan sumamente célebre, Janis se ofrece a su interlocutor, posiblemente un amante, para ayudarle en los momentos de mayor tristeza. Janis tiende su mano a alguien que lo está pasando mal, se ofrece para los malos momentos del interpelado. Pero, ¿quién estará ahí para Janis?

Sorprende que una chica con la biografía de Janis Lyn Joplin (1943-1970) naciese en un Estado tan conservador y religioso como ha sido siempre Texas, concretamente en la ciudad de Port Arthur, un centro industrial en la costa más oriental del Estado de la Estrella Solitaria, hija de una familia religiosa formada por un obrero industrial y una antigua cantante de instituto que hubiese querido que su hija Janis, la mayor de tres hermanos, fuese otra cosa en la vida.

Quizá ese conservadurismo y esa realidad tan poco estimulante fuesen asfixiantes para Janis, que desde que fue pequeña demostró una necesidad enorme de atención, y quizás, de afecto.

Como si fuese un cliché de todos los cantantes que siempre han triunfado, Janis formaba parte del grupo de los que no podían de presumir de popularidad en el instituto, además de sufrir bullying por parte de los demás. Pero gracias a aquel grupo de marginados y apartados del instituto, de esos que para ellos el paso por el instituto es un suplicio, Janis comenzó a sumergirse en aquel poderoso y sudoroso blues que tanto le influyó y que imitó en sus años de mayor fama. Sus amigos le enseñaron los discos de la potente Bessie Smith, Ma Reiney, etc. confesando ella más tarde que la razón por la que se dedicó a cantar fueron esos discos con desgarradas voces y letras rotas.

Como se ha dicho, Janis sufrió bullying por el sobrepeso que sufrió durante su adolescencia, que provocó que además le salieran grandes cicatrices en su cara, necesitando de dermoabrasión para hacerlas desaparecer. Pero no solo sus marcas faciales y su peso le granjearon las crueles burlas de sus compañeros, también el hecho de que Janis tuviese amistades entre la numerosa comunidad afroamericana de la ciudad, algo que en un Estado sureño como Texas y en aquellos años (años de la lucha por los Derechos Civiles) era inconcebible. Como ella mismo dijo posteriormente, “Yo era una inadaptada.Leía, pintaba, no odiaba a los negros…” 

Janis Joplin el año de su graduación en el instituto, 1960.
Janis Joplin el año de su graduación en el instituto, 1960.

Pronto comenzó a frecuentar los bares en los que el blues sureño y el folk eran el pan nuestro de cada día, y tras graduarse en el instituto siendo compañera de clase de un futuro entrenador de fútbol americano y de G.W. Bailey (el que encarnaría al cascarrabias capitán Harris en Loca Academia de Policía) se matriculó en la Universidad de Austin en Bellas Artes y comenzó a cantar en los bares que solía frecuentar, y también, a mostrar su gran inclinación a la bebida.

En 1963 no aguanta más en Texas y se marcha a la ciudad que marcaría la década de los 60 en los Estados Unidos, San Francisco, en busca de un ambiente más abierto y flexible, dejando sus estudios. “Solo para alejarme de Texas, mi cabeza está en otro sitio” afirmó sobre su mudanza a la ciudad a la que Scott Mckenzie dedicó una balada, donde, imbuida por el espíritu de la ciudad y los destellos de la generación beat, comenzaron sus escarceos con las drogas.

Pero no solo comenzó a tentar a los psicotrópicos, pues allí siguió cantando, y además, conoció a un gran número de prometedores músicos que más tarde reinarían en la escena de finales de la década y principios de la siguiente y con los que llegaría a coincidir en el legendario Festival de Woodstock, llegando incluso a tener un romance con uno de los futuros fundadores y componentes de Grateful Dead, Ron McKernan, e incluso llegó a grabar una maqueta casera con un futuros miembro de la mítica banda Jefferson Airplane, el guitarrista Jorma Kaukonen, acompañados de Margareta, su esposa, usando una máquina de escribir como percusión:

Pero fue desde aquí cuando Janis comenzó a ir cuesta abajo y sin frenos. Su adicción a las drogas le llevó a una espiral que a punto estuvo de costarle la vida, pues si antaño sufrió de sobrepeso, con las drogas llegó a pesar poco más de 35 kilos.

Comenzó entonces a levantarse, y en 1965 anunció a sus padres que iba a retomar sus estudios y que incluso estaba dispuesta a casarse con un tal Peter LeBlanc, que acabó abandonándola, lo que hizo que la melancolía y la soledad que Janis venía arrastrando aumentasen. Desengañada y decidida a salir de sus excesos, vuelve a Texas y se matricula en la carrera de Sociología en la Universidad.

Harta de esperar el regreso de LeBlanc y de su monótona vida, se muda otra vez a San Francisco con un productor texano, y el Día de la Independencia de 1966 se une a la banda que le catapultaría a la fama: Big Brother & The Holding Company. Con  esta banda también comenzó a adaptar su estética con la que se convertiría en una embajadora del movimiento “hippie”.

Janis Joplin con Big Brother & The Holding Company
Janis Joplin con Big Brother & The Holding Company

El grupo no tardó en lograr el éxito, con un gran número de buenas actuaciones, entre las que destacaría, sobre todo, la gigante versión de “Ball and chain” que tocaron en el mítico Festival de Monterey de 1967, compartiendo cartel con algunos mitos del Rock como The Who, Jimi Hendrix, Buffalo Springfield, The Mamas & The Papas o sus amigos de Jefferson Airplane. Janis hizo enmudecer a la audiencia con su enorme y desgarrada voz, sus grandes aspavientos saltando sobre sus talones y su mirada perdida, dándole así más sentimiento a su actuación.  Cuando sus compañeros tocan las últimas notas de la canción, la ovación es general. “Uau“, se ve como exclama una anonadada oyente.

Ese mismo verano sacan su primer disco, ante un público alucinado con Janis. En 1968, el tema “Piece of my heart”, lleva a la banda al número uno, y la fama de Joplin crece a pasos agigantados. Continúa con su desenfrenada vida de drogas, sexo y alcohol, llegando incluso sus padres conservadores a repudiarla y rechazarla por sus numerosas relaciones, llegando incluso a rumorearse de su bisexualidad, sosteniendo numerosas orgías y llegando a tener más relaciones con mujeres que con hombres. De hecho, su pareja más estable en aquel tiempo fue Peggy Caserta, una ex azafata de líneas aéreas que poseía una tienda. Llegó incluso a tener una aventura con Leonard Cohen en Nueva York, que él mismo describiría en una canción en 1974: “Chelsea Hotel #2”. Con aquellos escarceos y orgías, quizás Janis buscaba ese afecto y esa atención que tanto había necesitado a lo largo de su vida.

La fama de Janis comenzó entonces a sobrepasar a la banda, por lo que era cuestión de tiempo que Janis comenzase a volar sola, sacando su primer disco en solitario: “I Got Dem Ol’ Kozmic Blues Again Mama!” yendo de gira por Europa y cosechando notable éxito. Ese  mismo verano actúa en el mítico Woodstock, teniendo su turno en la madrugada del sábado 16 al domingo 17 de agosto. Su actuación fue enormemente aplaudida, llegando a cantar dos veces la canción con la que asombró en Monterey dos años atrás, “Ball and chain”. Cuando Janis cantaba, el público escuchaba embelesado. Ella llegó a afirmar en una entrevista que “hacía el amor con 25000 personas sobre el escenario y luego se volvía sola a casa”, lo que evidencia sus sentimientos de soledad.

En noviembre actúa en el programa This is Tom Jones”, cantando en un monumental dúo con el Tigre de Gales la canción “Raise your hand”. La actuación conjunta de aquellos dos gigantes es increíble, una auténtica joya.

Pero no consigue hacer buenas migas con los miembros de su banda, que son todos músicos contratados, y, destrozada por las drogas (sobre todo la heroína) y el alcohol, decide con el fin de desintoxicarse, marchar a Brasil en febrero de 1970 con una amiga, conociendo en el célebre carnaval de Río de Janeiro a un empresario llamado  David Niehouse con el que recorrió también la selva brasileña, y a su regreso a los Estados Unidos, se marcharon a vivir juntos.

Janis Joplin en 1969.
Janis Joplin en 1969.

 La relación con el empresario no tardaría en hacer aguas, y Janis volvió a los brazos de la heroína y de Peggy Caserta, otra adicta empedernida.

En el terreno musical funda con un grupo de músicos canadienses Full Tilt Boogie Band, eliminando los instrumentos de viento. Muy satisfecha con los nuevos cambios, llegó a decir “¡Definitivamente, es mi banda!”

Con su nueva banda giró por el Canadá con sus amigos de The Grateful Dead y con The Band en el llamado Festival Express, que dejó grandes momentos como las improvisaciones con los otros músicos de las demás bandas o como cuando presentó a Jerry Garcia de The Grateful Dead con tequila. En ese mismo concierto, llegó a hablar al público del fallido amor de su vida.

En una entrevista con la revista Rolling Stone Janis llegó a afirmar que era “víctima de su propio interior” aunque afirmaba que había logrado dominar esos sentimientos de pesadumbre y que le ayudaban incluso a salir al escenario. En 1970, en una entrevista en la televisión, relató los abusos y las burlas que tuvo que soportar de sus compañeros en el instituto y la Universidad.

El 12 de agosto de 1970 Janis da su último concierto, en el Harvard Stadium de Boston, llegando a interpretar el que sería su última canción compuesta, una pieza a capella llamada “Mercedes Benz”. Ese mismo mes acude a la reunión de antiguos alumnos de su instituto, reencontrándose con los mismos compañeros que se habían burlado de ella, experiencia muy desagradable para ella. Dio una rueda de prensa en su pueblo, y un periodista de Rolling Stone la tildó de “llevar suficiente joyería como para parecer una prostituta de Babilonia”. En aquella rueda de prensa Janis no dejó títere con cabeza y no dudó en criticar con fiereza su pueblo y los compañeros de piso que tan mal se lo habían hecho pasar.

En lo que restó de agosto y septiembre y octubre Janis estuvo grabando su nuevo disco: Pearl. En aquel disco, que llevaba el nombre del apodo de Janis, incluía temas como la mágica “Me and Bobby McGee”, la crítica del trato del hombre a la mujer en las relaciones de “Move over” y la citada “Mercedes Benz”, además de la potente “Cry Baby”.

El 3 de octubre de ese año Janis estaba en el estudio concentrada todavía en la grabación de Pearl, una tarea ardua pero que comenzaba a desplegar sus frutos, algo que la tuvo muy contenta. A lo largo del día, le llegó una llamada; alguien había visto a su prometido Seth Morgan jugando al billar con unas chicas, fallando el hombre en su promesa de ir a visitarla, al igual que Caserta, que ni siquiera la había llamado para contarle la razón de su ausencia.

Al día siguiente, día cuatro, Janis no se presenta en el estudio de grabación. Contrariado por la falta, el mánager del grupo, John Cooke, acudió al hotel en el que se hospedaba Janis durante las sesiones de grabación, encontrando su coche estacionado en el aparcamiento del hotel. Extrañado, Cooke subió a la habitación de Janis, la número 150, en cuyo suelo junto a la cama encontró el cuerpo exánime de Janis. Tenía 27 años.

La causa de la muerte fue una sobredosis de heroína, al parecer mezclada con alcohol. Aquel cóctel mortal, sumado al hecho de que la heroína consumida aquella noche era más potente que la normal (de hecho se notificaron varias muertes por sobredosis de personas con el mismo camello aquellos días). El álbum dejado a medias, Pearl, fue publicado en 1971 a título póstumo, y fue todo un éxito en ventas.

 Se apagaba, de aquella manera tan abrupta, la vida, la carrera y la espléndida voz de uno de los mayores iconos del blues de las últimas y en décadas, adalid del movimiento hippie, feminista convencida, transgresora, rebelde, única y auténtica, diferente, oveja negra del conservador lugar del que vino, y en definitiva, uno de los mayores mitos del rock y del blues de las últimas décadas.

Janis_Joplin_1970

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One response to “Janis Joplin, la perla y la tristeza

  1. Janis Joplin y Stevie Nicks, o como rebosar sexualidad sin degradar la imagen de la mujer al estilo MTV.
    Porque comentar algo acerca de la voz que poseía Janis (y que posee Stevie aun) es ya redundante.
    Diosas del Rock.

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